sábado, 13 de diciembre de 2008

Los saberes de mis estudiantes

El desarrollo vertiginoso de nuevas tecnologías ha obligado a las escuelas a desarrollar métodos de enseñanza que puedan operar en Internet.

En años recientes una de las características que ha cobrado mayor importancia en las aplicaciones educativas vía Internet es la interactividad. En dichas innovaciones se han planteado una serie de estrategias de aprendizaje que permitan desarrollar aptitudes y actitudes necesarias para que el alumno aproveche el recurso y participe de manera activa en su proceso de aprendizaje.

Estamos inmersos en las llamadas sociedades de la información y del conocimiento por lo que estamos conectados con el mundo lo que nos permite tener acceso a una gran cantidad y diversidad de contenidos. Jordi Ardell en la videoconferencia “Compartiendo el conocimiento” hace referencia a la importancia de establecer redes académicas, de colaboración, de investigación y de generar innovaciones en la escuela que nos permita compartir y construir socialmente el conocimiento utilizando las tecnologías.

Pero ¿de que manera el docente puede aprovechar la web para diseñar experiencias de aprendizaje colaborativo?

En primer lugar, debemos saber ¿qué es lo que hacen los estudiantes en el Internet para a partir de ello generar estrategias de enseñanza utilizando la web.

Cuando uno se pregunta ¿qué hacen los jóvenes en el Internet? la respuesta inmediata es chatean. Sin embargo, al aplicar la encuesta “Tipos de uso del Internet” a 50 estudiantes, los resultados obtenidos nos reflejan otros comportamientos los cuales los podemos agrupar en: a) uso como reservorio (obtener información, música, fotos, videos) y, b) uso como espacio social

En el primer apartado (como reservorio), el 92% de los alumnos refiere utilizar la red para búsqueda de información. Sin embargo, solo el 25% ha descargado documentos referentes a las asignaturas, 8% consulta periódicos y únicamente el 10% ha participado en alguno foro. Más de la mitad (65%) utiliza el medio para descargar música o videos y 30% ha subido alguna información a la red.

El Internet tiene gran importancia como medio de comunicación lo cual queda de manifiesto con el 92% que utiliza el e-mail; solo el 30% utiliza el Chat como forma de establecer relaciones sociales.

Un menor porcentaje emplea el recurso con otros fines (juegos en red 14% u obtención de software, videoconferencias).

Estos resultados nos reflejan que los estudiantes son básicamente consumidores de la tecnología pero no hay un uso del recurso enfocado a la construcción del conocimiento.

Según Carrillo Velázquez (2008) dicho proceso de construcción debe estar basado en la apropiación de la tecnología a través de la asimilación y acomodación de dichos conocimientos. La apropiación es un proceso dinámico de diseño, adquisición o desarrollo de recursos tecnológicos.

Elena Barbera (2008) propone una serie de estrategias en las cuales es posible diseñar una serie de actividades académicas para aprovechar lo que los alumnos saben hacer en Internet. La autora propone que en la selección y diseño de las estrategias debemos preguntarnos ¿a que responde la incorporación virtual? (socializadora, informativa, comunicativa, motivadora, innovadora, investigativa, etc.); ¿qué quiero que aprendan?; ¿qué actividades (modalidad organizativa de la tarea) realizarán?, Entre las propuestas están:

a) Aprendizaje colaborativo cuyo objetivo propuesto por el profesor debe estar dirigido al grupo, organizar roles y tareas entre los miembros del grupo, recursos disponibles, herramientas de comunicación virtual. Ejemplo de ello son las webquest.

b) Discusiones virtuales a través de las cuales se da la construcción compartida del conocimiento sobre temas opinables en donde se realiza búsqueda de información del tema a discutir a través de Internet.

c) Proyectos electrónicos donde los estudiantes generan un problema que sirve para organizar y guiar las necesidades del aprendizaje. La actividad de desarrolla en forma virtual utilizando como herramientas de comunicación el correo electrónico, chat, y para la integración de la información, base de datos, procesador de textos, Al finalizar los alumnos diseñan y presentan el producto final dirigido a dar respuesta al problema. Un ejemplo de ello puede ser el aprendizaje basado en problemas o el estudio de casos.

Se pueden incluir actividades de autoevaluación con instrumentos de corrección automática virtual.

El papel del docente es facilitar la indagación del estudiante y guiarlo en el proceso.


Lilia Patricia Ramírez Casillas

liraca_Los saberes de mis estudiantes.doc




Bibliografía


Carrillo Velázquez L., 2008. Las publicaciones digitales como medio de interacción en el proceso de construcción del conocimiento. En http://www.revista.unam.mx/vol9/num8/art62.htm


Barbera, E. 2008. Hacia el aula virtual: actividades de enseñanza-aprendizaje en red. En http://www.rieoei.org


Videoconferencia
Jordi Adell. Presentación de la mesa redonda plenaria «Compartir el conocimiento», en las II Jornadas Internacionales sobre políticas educativas para la Sociedad del Conocimiento, Granada, 8 de marzo de 2007 En http://http://video.google.com/videoplay?docid=6062846100490041287


Reflexiones del artículo "La aventura de ser maestro"

Hace un poco más de tres meses iniciamos la especialidad de competencias docentes para la educación media superior y dentro de las primeras actividades que realizamos fue elaborar un análisis de nuestra tarea docente reflexionando acerca de ¿por qué nos iniciamos como maestros?, ¿qué significado tiene para nosotros el ser docente?. Las reflexiones en torno a estas preguntas las he publicado ya en el artículo Mi confrontación con la docencia.

Este análisis de mi práctica docente coincide con las aportaciones hechas por mis compañeros del curso anterior, donde la gran mayoría tenemos en común el no ser maestros de profesión.

En el texto “La aventura de ser maestro”, José M. Esteve pone de manifiesto la importancia para la sociedad del trabajo docente así como las dificultades que enfrentamos en nuestros inicios y la importancia de formar una identidad profesional.

Como menciona el autor, la enseñanza la podemos abordar desde dos ópticas: ser un autómata que vive repitiendo los mismos contenidos, los mismos ejemplos y actividades durante años o, bien buscar la renovación pedagógica constantemente.

Analizando el texto con mi aportación al primer foro “Mi confrontación con la docencia”, efectivamente, cuando uno inicia como maestro lo primero que necesitamos es formar nuestra identidad profesional descubriendo ¿qué es ser profesor y cuál es la importancia de nuestra actividad?

Hay un gran número de docentes en el nivel secundario y medio superior que no somos maestros de formación. A diferencia del profesor de primaria cuya formación está dirigida a contenidos de enseñanza-aprendizaje y, como menciona Esteve, tienen claro que la esencia del trabajo es estar al servicio de los aprendizajes de los alumnos; uno como profesionista debemos como se menciona en el texto entrar en un proceso de reconversión. En mi aportación anterior mencioné las dificultades que tuve para trabajar con chicos de secundaria. Ahora veo que una de las causas pudo ser precisamente la falta de identidad profesional, comprender las necesidades de los alumnos y sobre todo manejar los contenidos de acuerdo al nivel de desarrollo del estudiante. Sin estrategias de enseñanza-aprendizaje claras y sin material didáctico resultaba complicado. Otro punto importante al que hace referencia el autor es el prestar atención a las formas de comunicación que establecemos dentro del aula las cuales nos permitan mantener el interés y atención sobre los contenidos a trabajar. No obstante, como menciona Paulo Freire “el enseñar no existe sin aprender” y nosotros tenemos la oportunidad de crecer junto con nuestros alumnos cuando nos permitimos reflexionar y evaluar nuestra práctica.

Hoy en día me dedico exclusivamente al nivel medio superior por varias razones, tales como una mayor facilidad de comunicación con estos adolescentes, me he dado la oportunidad de capacitarme constantemente a fin de adquirir esas herramientas pedagógicas que no tenía dada mi formación profesional, y al igual que mis compañeros de la especialidad, me arriesgo llevando a la práctica lo aprendido y elaborando un análisis crítico de mi desempeño.

Como dice Freire, “ser profesor es una responsabilidad ética, política y profesional, por lo que esto impone el deber de prepararse, de capacitarse antes de iniciar la actividad docente”.

Esteve mencionaba que uno de los objetivos es ser maestro de humanidad, fomentando en el alumno la curiosidad y gusto por el conocimiento, ayudándolos a comprender el valor de lo que van a aprender para entender la realidad. Esto se complementa con la visión que hace Santos Guerra, en “La concepción del profesor” a la pregunta ¿qué es un profesor? En ella hace énfasis en la importancia de que seamos capaces de integrar el conocimiento y tomar una postura crítica ante su selección, tratamiento, forma de transmitirlo y sobre su aplicación del mismo al servicio de los valores. Si en la Reforma Integral del Bachillerato establece que los alumnos integren los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir, donde el aprendizaje significativo refleje una formación integral que le permita desarrollarse como un ser reflexivo, crítico, ético y creativo, debemos empezar por cambiar nosotros mismos.

Comparto la idea de Santos Guerra referente a que no basta solo con manejar las técnicas didácticas, conocer las teorías pedagógicas y técnicas operativas, si no realizamos una reflexión y análisis de ellas que nos permitan su adecuación a las necesidades actuales. Para ello deberemos de ser capaces de ser flexibles y estar abiertos a la capacitación constante lo cual nos permitirá ser más competentes para beneficio de nuestros alumnos y nuestro país.

Lilia Patricia Ramírez Casillas

liraca_La aventura de ser maestro

Mi confrontación con la docencia

En realidad mis inicios en la docencia fueron por casualidad. Estudie la carrera de Biología en la UNAM. En ese entonces me encontraba realizando mi trabajo de tesis en el Instituto de Biología cuando un amigo me pidió como favor que le apoyara a dar clases en un colegio particular ubicado en la zona de Polanco. Era para impartir clases de biología a nivel secundaria. Al principio me resistí ya que mi formación era la investigación y no precisamente la docencia, además no tenía ningún interés en dedicarme a esta actividad pues mi proyecto de vida era distinto. Finalmente acepté ayudarle y, como menciona José Manuel Esteve en “La aventura de ser maestro” al acercarse el primer día de clases entre en estado de angustia al darme cuenta que carecía de las competencias necesarias para ser maestro. No tenía ninguna noción de herramientas didácticas, me angustiaba cómo iba a abordar los temas, a qué profundidad tenia que manejar los contenidos, cómo iba a controlar a un grupo de preadolescentes y de qué forma podía lograr que aprendieran. Conforme se llegaba la hora el estado de pánico iba en aumento y con ello mi inseguridad. Era terrible tener la sensación de que no dominaba los temas. Recuerdo haber comentado esto con algunos de mis compañeros de trabajo y algunos de sus consejos fueron “tómalo con calma, echando a perder se aprende”, “con que aprendan dos o tres alumnos, date por bien servida”, “no dejes que se te suban a las barbas, tu eres la autoridad, no les permitas nada”, “tu nada más díctales y deja tarea”. En fin, fue horrible pues me sentía fuera de lugar y con gran sentimiento de culpa pues era muy frustrante darme cuenta de mis carencias y del daño que estaba haciendo a estos chicos. Terminé dejando esta escuela y me centré en mi proceso de titulación.

Durante algún tiempo me dedique a la investigación, trabajé en un centro de reproducción asistida e inicié estudios de maestría.

Algunos años después vuelven a hacerme la invitación para trabajar nuevamente en docencia a nivel secundaria y nivel medio superior. Acepté porque el amigo que me contactó me apoyo dándome capacitación. También lo hizo la directora del plantel (quién era química) de la secundaria técnica. No solo me orientaron en la forma como debía manejar al grupo sino también me enseñaron a elaborar material didáctico y a organizar las clases.

Por cuestiones personales volví a dejar la docencia durante seis años y me dedique a actividades administrativas dentro de una empresa. Lejos de la escuela, pude reflexionar y valorar lo que significó para mí ser docente. Es una actividad llena de satisfacciones que otras actividades no te dan. Alguna vez asistí a una conferencia que dictó el Profesor Ángel Díaz Barriga. El comentó algo que es muy cierto, “mientras que otras actividades uno puede ver el producto terminado, los docentes difícilmente lo vemos”, sin embargo, que gusto da encontrarse con exalumnos que definieron su vocación a partir de las clases que les dimos o bien trabajan en el área tecnológica que cursaron el la escuela.

Finalmente tuve la oportunidad de regresar a la docencia. Ahora me dedico solo al nivel medio superior ya que me es más fácil comunicarme y relacionarme con alumnos de este nivel por lo que tengo buenos resultados. Considero que para ser profesor de secundaria se requiere de un perfil y carácter especial que yo no tengo. Hoy con más experiencia, no dejo de capacitarme. Siempre hay algo nuevo por aprender.

Quiero compartir con ustedes la definición que dio Juan José Arreola a uno de sus alumnos cuando éste preguntó ¿qué es ser maestro?: Maestro es aquél que sabe transmitir una pasión.

Es la misma idea que menciona José M. Esteve cuando nos dice que el objetivo es ser maestros de humanidad…transmitiendo el sentido de la sabiduría, el placer por aprender para poder entendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea.

Si bien en esta aventura de ser maestro también encontramos insatisfacciones (falta de infraestructura, carencias económicas que llevan al alumno a abandonar sus estudios o la falta de oportunidades de crecimiento para los docentes), las satisfacciones son mayores cuando logramos entender y respetar la profesión de ser maestro y la importancia que tiene nuestra actividad ya que de ella depende la buena o mala formación de una persona y las oportunidades que ésta pueda tener.


Biol. Lilia Patricia Ramírez Casillas

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